Podría asumirse como una ratificación de la postura del gobierno porteño a mantener las clases presenciales, pese al aumento de nuevos contagios, y lo que diga el nuevo DNU presidencial que regirá a partir del sábado. Diputados del interbloque oficialista rechazaron en la sesión ordinaria de este jueves de la Legislatura porteña la posibilidad de aprobar un proyecto que propone la creación de un sistema de autocontrol de presencialidad de clases presentado por el legislador Leandro Santoro (Frente de Todos) que propone instalar un piso de contagios que determine una tasa de incidencia cuando se deben suspender las clases.

Santoro planteó, en defensa de la propuesta, que hay coincidencia entre los especialistas en señalar que la situación emporará en los próximos días. «¿Van a seguir insistiendo con que la presencialidad debe darse bajo cualquier contexto?», le preguntó a los integrantes de la bancada que responde al Jefe de Gobierno recordándoles que se acercan los días de más frio y comenzarán las internaciones por casos de bronquiolitis que agudizarán aún más la crisis por falta de camas. «El año pasado no hubo tantos casos porque no hubo clases presenciales, pero las cifras del 2019 fueron muy altas», señaló en clara advertencia de lo que puede venir. Adelantándose a la posibilidad del rechazo a su propuesta Santoro trazó una dolorosa comparación haciendo notar que en la sesión de este jueves se aprobaron «dos resoluciones totalmente atemporales como conmemorar el día mundial de las abejas o adherir al día mundial de la bicicleta (sic)». 

Dos legisladores oficialista salieron al cruce de los dichos de Santoro. Sergio Abrevaya (GEN) definió como una «irresponsabilidad presentar ese proyecto sobre tablas» pidiendo que se lo envié a una comisión. Después, cayó en duras criticas al DNU del presidente e inclusive clavó dardos sobre la gestión de Kicillof en la provincia. El otro legislador que también manifestó la oposición a aprobar el proyecto de Santoro fue Diego García Vilas (Vamos Juntos) quien reconoció, socarronamente, su capacidad dialéctica al tiempo que le sugirió presentar más proyectos e ir menos a los medios de comunicación.