Desde las usinas del oficialismo buscan desesperadamente encontrar argumentos para explicar el desaguisado que tienen, tras la denuncia por extorsión presentada por el empresario agropecuario Pedro Etchebest, que es investigada por el juez federal de Dolores Alejo Ramos Padilla quien en las últimas horas ordenó investigar los movimientos de la fiscalía que conduce Carlos Stornelli.

Apilando argumentos la diputada Elisa Carrio fue la primera en hablar de una operación opositora, para más tarde señalar la posibilidad que el abogado Marcelo DÁlessio, principal involucrado en las pruebas presentadas por el empresario supuestamente extorsionado, esté trabajando en forma conjunta con el denunciante para tenderle una trampa a Stornelli. Más tarde, el diario oficialista La Nación salió a acompañar los primeros dichos de Carrió, afirmando desde uno de sus principales columnistas que la operación estaba pergeñada desde la cárcel por funcionarios de la gestión anterior que están detenidos. En forma paralela a este escrito la diputada Carrio presentó ante la justicia dos grabaciones ilegales desde una prisión como supuestas pruebas de como se había armado esa operación contra el fiscal de la causa de las fotocopias. Son dos grabaciones intrascendentes que nada aportan. Ahora, Stonelli dejó trascender en declaraciones al canal del diario La Nación, que D´Alessio «podría ser un enfermo psiquiátrico».