Hasta media hora antes del anunció la información oficial afirmaba que sería el Ministro de Salud, Ginés González García, el encargado de comunicarle al país que laboratorios privados de Argentina serían los productores de la vacuna contra el Covid que desarrolló la Universidad inglesa de Oxford asociada con el laboratorio AstraZeneca.

Nuestro país, junto a México, se encargarán de abastecer con 250 millones de dosis a toda Latinoamérica de una vacuna que anula un virus trasformado en pandemia en todo el mundo. La noticia presentaba un volumen de jerarquía tal que merecía la presencia del propio presidente. Hubo cabildeos sobre esa decisión. Sin embargo, dos minutos antes de ingresar al salón de conferencias de la residencia de Olivos, se modificó el formato inicial. Un vocero presidencial les anticipó a los periodistas que la reunión la encabezaría Alberto Fernández.

Fuera del marco de información oficial conocida en la rueda de prensa, se supo también de algunos datos que merecen ser destacados. Por ejemplo, que el compromiso asumido por el laboratorio propietario de la fórmula de la vacuna se ha comprometido a mantener un precio al costo de la vacuna mientras la OMS declare al coronavirus como pandemia. El precio final fue ubicado por el presidente entre 3 y 4 dólares. Otro dato que recogido en la trastienda del anuncio e Olivos es que la vacuna desarrollada en Oxford no requiere de una exigente cadena de frío.