UTE, el gremio docente más importante por cantidad de afiliados de la Ciudad de Buenos Aires, plantea establecer un índice para la apertura de los edificios escolares y la presencialidad similar al utilizado por el CDC en Estados Unidos. Así se lo hizo saber, a través de una nota, a las autoridades porteñas proponiendo “una escala en base a tres puntos principales para entender el grado de circulación del virus: la cantidad de contagios diarios en un promedio de 14 días, el porcentaje de positividad y movimiento de la curva en ese mismo lapso”.

El gremio docente advierte, respecto al regreso a las clases presenciales, que “el aumento de contagios en la Ciudad de Buenos Aires y la falta de espacios adecuados en los edificios escolares para el desarrollo de actividades sin descuidar la salud hacen que no estén dadas las condiciones epidemiológicas ni de infraestructura para el retorno a las clases presenciales el 17 de febrero”.

En tono crítico UTE señala que los edificios escolares están en las mismas condiciones que estaban el 16 de marzo de 2020. “Durante todo el año 2020 el Gobierno de la Ciudad no invirtió un solo peso en la puesta a punto de la infraestructura escolar ni construyó ningún nuevo espacio que pudiera servir para sostener la presencialidad sin poner en riesgo a estudiantes, familias y docentes”, destacan en un comunicado.