Como cierre de una intensa jornada que lo tuvo todo el día en la Quinta presidencial de Olivos, el Presidente Alberto Fernández cerró el miércoles con una reunión que tuvo al Jefe de Gobierno porteño, Rodríguez Larreta y el Gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, como principales invitados. Como muestra la instantánea que acompaña esta nota los tres mandatarios estuvieron acompañados de colaboradores directos que integran sus gabinetes. El objetivo del plenario era acordar una convivencia para la etapa próxima del aislamiento.

El presidente mantuvo un tono cordial cuando le manifestó a Larreta su preocupación por lo que sucede con las barriadas más empobrecidas de la Ciudad. Horas antes lo visitaron once representantes de estos barrios quienes relataron el destrato que están teniendo del gobierno porteño. Llegaron con la pesadumbre a cuestas por la muerte de Ramona, una referente del Barrio Mugica. Larreta escuchó y mostró estadísticas que leyó como no tan amargas, aunque entendió como lógica la preocupación presidencial. Kicillof habló del trabajo en las barriadas empobrecidas de su propia geografía. A la salida fue el único que se detuvo para hablar con la guardia periodística apostada sobre la calle Villate. Lo hizo para remarcar, como señaló varias veces, que lo que se debaten son cuestiones sanitarias y no políticas. Clara intención de bajar el nivel de confrontación con Larreta, o al menos enmarcarla en un plano de salud pública.

El Ministro de Transporte, Mario Meoni, ocupo parte central en la reunión. La preocupación sobre la utilización del transporte público crece a medida que se el aislamiento se hace más elástico.

El mitin duró más tiempo de lo esperado. Este jueves Fernández visitará provincias y después se reunirá con los especialistas que lo aconsejan en el manejo de la pandemia. El viernes anunciará como sigue el aislamiento, hasta cuando, y en que fase estará la región más crítica, el AMBA.