¿Por qué Horacio Vertbisky relató en su columna radial una situación escandalosa colocándose como un privilegiado en pandemia? Las conjeturas abarcan un abanico amplio de posibilidades, van desde la vanidad extrema hasta una operación política. Lo cierto, es que el hecho ha sido de tal gravedad que recibió durísimas críticas desde su propia trinchera. Los trabajadores del CELS, organismo relacionado con la defensa de los derechos humanos que lo tiene como presidente, no disimularon su estupor. “Nada de lo ocurrido representa el trabajo y el pensamiento de quienes integramos y hacemos a la organización en su día a día”, señalaron en un comunicado en el que rechazan cualquier privilegio en el proceso de vacunación.

Hubo cachetazos más duros para el veterano periodista. Fue expulsado de la radio El Destape, donde realizó las polémicas declaraciones, bajo la sospecha de estar haciendo alguna operación según deslizó el titular de la emisora, Roberto Navarro, quien también le pidió a Vertbisky que “vaya a cagar a su casa”. El repudio se extendió como reguero de pólvora entre dirigentes afines. La Directora del Observatorio de Género en la Justicia del Consejo de la Magistratura de la Ciudad de Buenos Aires, Diana Maffia, aseguró “Verbitsky vacunándose por izquierda sólo se favorece a sí mismo… ¿y contándolo? Tal vez le dicen el perro porque muerde la mano que lo vacuna”.

El periodista de C5N Antonio Fernández Llorente resaltó, “lo que hizo Horacio Verbitsky es vergonzoso y un acto de corrupción de los peores”; en tanto el dirigente social, Juan Grabois, aseguró desde su cuenta de twitter: “Verbitsky siempre fue un traficante de influencias, personaje inmoral que opera en nuestro campo. Jactarse de semejante abuso mientras el pueblo aguarda su turno expresa la naturaleza del falso-progresismo liberal y palaciego. Lejos nuestro, por favor”.