La sorpresiva decisión de Keolis, una de las empresas que competía en la licitación por la administración del subte porteño, de abandonar el proceso licitatorio dejó libre a la actual concesionaria para continuar con el pobre manejo del servicio que mantiene desde 1993. Keolis lo anunció en un comunicado el último viernes a última hora. Para la administración del subte Keolis se presentó como parte de una sociedad junto a la operadora del Metro de Lyon y la Corporación América, del empresario Eduardo Eurnekián.

Ahora, el gobierno que conduce Larreta debe decidir si ratifica a Metrovias y su mal servicio actual, como único oferente en la licitación. De hacerlo ratificaría que esta empresa del Gripo Roggio seguirá al frente del servicio. La otra posibilidad, remota por cierto dado el perfil ideológico del gobierno porteño, es estatizar el servicio. Si triunfa en esta licitación Metrovías tendrá otros 12 años en su floja tarea al frente del subte, que podrían extenderse por 3 más.