El jefe de Gabinete porteño, Felipe Miguel, afirmó que el test de coronavirus que deberán realizarse las personas que ingresen a la Ciudad de Buenos Aires a partir de este martes consiste en una «muestra de saliva muy sencilla que dura menos de 10 minutos y las personas no necesitan quedarse a esperar el resultado». Así lo informó este martes el funcionario en diálogo con TN, «se chequea la declaración jurada, se toma la muestra de saliva que se deja con el personal correspondiente y la persona puede ingresar a la Ciudad y hacer su vida con normalidad hasta tanto reciba el resultado en el caso que sea positivo». Quienes lleguen a la ciudad con otros medios deberán acercarse, dentro de las 24 horas, a alguno de los dos centros de testeos dispuestos en el Centro de Convenciones y en el Edificio de la Munich (Costanera Sur).