“No tenemos dudas de que es un caso de desaparición forzada de personas”, afirmó, la legisladora porteña Victoria Montenegro (Frente de Todos) en relación a la desaparición del policía de la Ciudad Arshak Karhanyan, un caso que se mantiene sin avances desde hace un año y diez meses. También acusó al gobierno de la ciudad de Buenos Aires de “no ponerse al frente de esta búsqueda” y recordó que “tanto en la Ciudad como en Nación gobernaba el mismo signo político” cuando ocurrió la desaparición del policía sin que se “respetaran las buenas prácticas” que permitan un rápido esclarecimiento del hecho, “se perdieron todas las pruebas”, enfatizó la legisladora este lunes en Radio Nacional apuntando al mal desempeño de la Policía de la ciudad en la investigación de una persona que pertenecía a esta fuerza de seguridad.

El último día que se supo algo de Arshak Karhanyan el domingo 24 de febrero de 2019 cuando salió de su departamento en Caballito, dejó sus dos teléfonos celulares adentro y su moto amarrada en la puerta, pero se llevó su arma reglamentaria, su placa y su tarjeta de débito, que jamás fueron halladas. El último registro que hay de él es la toma de una cámara de seguridad que lo detecta ingresando a la estación Primera Junta de subte.

La investigación judicial carece de datos concretos sobre qué pudo haber sucedido con el joven, pero se multiplicaron elementos que apuntan las sospechas a la propia fuerza porteña. Se realizaron rastrillajes en distintas zonas, algunos en forma muy deficiente. Montenegro se ha movilizado buscando respuestas sobre el caso, presentó un habeas corpus en la Justicia y varios pedidos de informes dirigidos a las autoridades de la Ciudad.

Arshak llegó a estar en un área específica de la policía de la ciudad, el equipo pericial de Cibercrimen. Un peritaje realizado por fuera de la policía para determinar la actuación que tuvo esta fuerza en la investigación del caso, concluyó su tarea con un dictamen final contundente induciendo que se habían borrado los archivos de los celulares y computadoras de Arshak: “Fueron desactivados mientras estaban siendo peritados y no se respetaron las buenas prácticas de informática forense. Esta operación se llevó a cabo sin siquiera detallar en el informe técnico los datos correspondientes al dispositivo de destino, en donde se pretendía restablecer las copias de seguridad”.