La estigmatización que los medios masivos de comunicación realizan insistiendo hasta el hartazgo con emparentar al rugby como un deporte violento donde se formaron los asesinos que dieron muerte a Fernando Sosa Baez en Villa Gesell, está generando reacciones violentas contra quienes practican el deporte de la ovalada.

Un joven jugador de la división menores de 19 años (M19) de Areco Rugby Club sufrió este fin de semana una brutal golpiza tras ser acorralado por seis personas en San Antonio de Areco. Se llama Nicolás Grigüelo y juega de pilar. Sus agresores lo corrieron varias cuadras hasta que finalmente lo arrinconaron gritándole “cheto asesino”. Le pagaron salvajemente en la cabeza y el rostro dejándolo casi inconsciente. Lo encontró tirado en el piso una joven. Lo internaron en un hospital de la zona donde permanece internado fuera de peligro y siendo sometido a distintos chequeos y exámenes preventivos.

El de Areco no fue el único caso. El presidente del club Los Tordos de Mendoza, Ian O’Donnell, denunció que un grupo de jugadores correspondiente a menores de 15 años que estaba entrenando en el Parque General San Martín sufrieron un momento desagradable cuando un grupo de personas comenzó a insultarlos acusándolos de asesinos, en referencia a los deportistas detenidos en Buenos Aires por el salvaje crimen de Fernando Báez Sosa. «Todo esto está trayendo una virulencia, una efervescencia que no tiene sentido. Siempre digo que la violencia como respuesta no llega a nada», reflexionó O’Donnell, al ser entrevistado en radio Nihuil.