Medido por el JP Morgan el llamado riesgo país, que es un indicador manipulado por los máximos referentes financieros a nivel mundial para advertir los países con riesgo de no cumplir con sus obligaciones, trepó para argentina hasta los 804 puntos, el máximo nivel alcanzado bajo la gestión de Mauricio Macri.

Esto significa que si nuestro país en la actualidad pudiera tomar créditos en el exterior (solo recibe del FMI), algo que no es posible por la falta de confianza que existe en la plaza financiera internacional sobre las políticas económicas que impuso Macri y sus resultados, debería estar pagando un interés del 10% en dólares (casi 8 puntos por encima de lo que abona cualquier otra nación).  En diciembre del 2015, cuando Cristina dejó el gobierno, el riesgo país era de 439 puntos. En la Casa Rosada relatan una explicación repetida hasta el hartazgo, la culpa es de Cristina Kirchner, por sus cada vez más probable posibilidad de ser la próxima presidenta, según van observando en las encuestas.