La justicia hizo lugar parcialmente a la demanda de una vecina contra el Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, tras haberse caído en la vía pública, mientras aguardaba el colectivo

El titular del juzgado n.° 15 en lo Contencioso Administrativo y Tributario, Victor Trionfetti, hizo parcialmente lugar a la demanda y condenó al Gobierno porteño y al Consorcio de Propietarios de la calle Nazca al 400 y la calle Avellaneda a la altura del 2900, a pagar la suma de 317.041,38 pesos, con más sus intereses, tras haber sufrido lesiones por tropezarse con un cordón gravemente deteriorado.

La demanda la interpuso una señora por daños y perjuicios derivados del accidente ocurrido el 1 de diciembre de 2012 mientras la mujer se encontraba esperando el colectivo de la línea 172 tropezó con un pozo abierto en la vereda que provocó su caída al piso junto al cordón el que también se encontraba roto. Sufrió fracturas de cúbito y de radio que le generaron incapacidades, y fractura de muñeca que derivaron en intervenciones para aplicarle cinco tornillos y una plaqueta, dejando severas secuelas, deformaciones y restricciones de la movilidad.  El fallo de la justicia también remarca que el accidente le provocó a esta mujer un daño en su psiquis, causándole una incapacidad psicológica parcial y permanente del 40%.

El Gobierno porteño realizó una pormenorizada negativa de los hechos y desconoció el accidente. También desconoció los fundamentos de cada uno de los rubros reclamados, discutió la responsabilidad que se le atribuye, y la autenticidad de la totalidad de la prueba documental. El magistrado falló en su contra e indicó también que «la responsabilidad del frentista, resulta concurrente con la del Estado en materia de mantenimiento de veredas, en tanto aquella obligación deriva de una norma general que establece deberes y obligaciones a cargo del consorcio de propietarios al designarlo guardián de la cosa». La Legislatura porteña sancionó, en este mismo sentido, una ley hace pocos años manifestando la responsabilidad de los frentistas por el estado que tengan las veredas.