Al conocerse que la titular de la Asociación de Familiares y Amigos de Presos Políticos de la Argentina tiene a su cargo el 7º grado de un colegio privado y católico de Palermo, el bloque de Unidad Ciudadana en la legislatura porteña presentó un proyecto de repudio que fue rechazado por el oficialismo.

La diputada Lorena Pokoik fue autora de la iniciativa señalando que los antecedentes de Pando la inhiben de poder estar al frente de un aula con chicos de 12 años.  «Creemos que una persona que hizo apologia de delitos de lesa humanidad, que ha sido defensora de torturadores, genocidas y apropiadores de niños no puede estar dando clases a niños. Debería estar detenida por la justicia.»