Primero fue Aerolíneas Argentinas quien decidió no utilizar sus Boeing 737-8 Max, ahora es la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC), quien resolvió «prohibir» que sobe territorio argentino no vuelen ese tipo de aeronaves.

La determinación está en sintonía con la asumida por varios países tras los accidentes ocurridos en Indonesia y Etiopía. Parte del comunicado señala que se toma esa decisión “siguiendo la recomendación efectuada públicamente por el fabricante y con el objeto de garantizar la seguridad operacional hasta tanto se esclarezcan las causas de los siniestros acaecidos el día 29 de octubre de 2018 y el día 10 de marzo de 2019 en la República de Indonesia y en la República Democrática Federal de Etiopía, respectivamente»