El aumento de precios no cesa. Por el contrario, la falta de acuerdos, la desarticulación de estructuras de controles de costos más la voracidad empresaria se suman a la impericia y falta de capacidad del Gobierno para ponerle freno a semejante escalada, determinando una veloz perdida en el poder adquisitivo del asalariado.  

Según el relevamiento de precios de los 57 productos que componen la Canasta Básica de Alimentos (CBA) que realizó el Instituto de Investigación Social, Económica y Política Ciudadana mensualmente, desde el Índice Barrial de Precios (IBP), en 480 comercios de 20 distritos del conurbano bonaerense, en el mes de mayo los alimentos aumentaron un 6,83%. Medida la Canasta Básica Total en lo que va del año, el incremento ha sido del 19,38%. Según detalla este mismo Instituto una familia tipo con dos adultos y dos niños pequeños necesitó en diciembre para cubrir la Canasta Básica Total $14.994. Cinco meses después, en mayo, necesito sumar $3.419 más para cubrirla. Los gruesos de los gremios han acordado aumentos anuales del 15%, bajo la presión del gobierno que estimó esa inflación para el año, con el agravante que esos incrementos son escalonados a lo largo del año. Con estas pautas el poder de compra del asalariado se derrumba velozmente, arrastrando a muchas empresas a producir menos e iniciar una ola de suspensiones y despidos que abarca casi todos los rubros y en toda la geografía argentina.