Lejos de haber ingresado a una meseta la cantidad de nuevos contagios ha crecido en los últimos días en distintas regiones del país y en especial en la zona del AMBA, es decir el Gran Buenos Aires y la ciudad. Sin embargo, las autoridades del ministerio de salud porteño, que encabeza Fernán Quirós están empeñadas en comunicar que existe un amesetamiento alto de contagios, hablan de un promedio de mil casos. No es cierto, el promedio va subiendo progresivamente y por estos días es cercano a los 1.400 diarios. Un dato que surge simplemente de la lectura de cada parte informativo que entrega tanto nación como ciudad.

La errónea información posiblemente esté destinada a acompañar la apertura irresponsable que el gobierno de Larreta está realizando con bares y restaurantes habilitados para funcionar en lugares abiertos. Se los habilita a colocar mesas en las veredas por donde transita gente que pasa al lado de los comensales. El tránsito de personas es el principal foco de contagio, es el canal más frecuente por donde se filtra y avanza el virus. Larreta promociona personalmente las salidas de casa para tomar un café en estos lugares. Lo promociona desde sus cuentas en redes sociales.

En forma paralela a esta irresponsable habilitación, que también acompañan algunos municipios del Gran Buenos Aires como San isidro y Vicente López, la comunidad científica, la Facultad de medicina, los trabajadores de la salud en sus distintas áreas se están manifestando hartos. Hablan de la saturación de tareas y de la indisciplina general que multiplica los contagios. La Facultad de Medicina de la UBA hizo conocer una carta abierta en el día de ayer donde alerta sobre el agravamiento de la situación sanitaria.

El médico y miembro de la Sociedad Argentina en Terapia Intensiva (SATI), Arnaldo Dubin, alertó que el sistema sanitario en varias provincias de Argentina está cerca del colapso sanitario y cuestionó el porcentaje de camas ocupadas informadas por el gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Sostuvo que según relevamientos que realizaron desde SATI el número es mucho mayor. “Estamos con una sobrecarga de trabajo brutal, estamos extenuados física y psicológicamente” agregó el médico.