Se puso en movimiento la cuarta marcha por la soberanía al Lago Escondido que tiene la intención, cada año, de visibilizar, denunciar y exigir la apertura de los accesos públicos al lago rionegrino que desde hace años están cerrados pese a la existencia de un fallo que exige su reapertura del Superior Tribunal de Justicia de Río Negro.

Un magnate inglés, Joe Lewis, es dueño de una estancia ubicada en el lugar y avanzó en forma irregular en miles de hectáreas que la rodean. Se trata de un poderoso empresario con intereses en el país y con relación personal con el presidente Macri. La marcha es organizada desde 2017 (foto) por la Fundación Interactiva para la Promoción de la Cultura del Agua, (FIPCA) que presiden Julio César Urien, junto a agrupaciones sociales y políticas que recorrerán los caminos Tacuifi y Cajón Azul hasta llegar al lago el sábado.