La aerolínea de bajo costo Flybondi tropieza todos los días con nuevos incidentes. Un vuelo que debía aterrizar en el Palomar fue desviado a Ezeiza, una vez ahí no había empleados de la empresa para bajar las maletas del avión generando quejas de los pasajeros.

La suma de inconvenientes, algunos muchos más graves como lo sucedido en Iguazú con un avión que no pudo despegar después de golpear su «panza» en la pista, generó un pedido del fiscal Jorge Di Lello pero con la firma de su par Franco Picardi por la feria judicial solicitándole al juez federal Sergio Torres que ordene la suspensión de los vuelos de esta línea aérea hasta que se evalúe si está en condiciones de garantizar la seguridad de los pasajeros.