El diputado Gabriel Solano (Frente de Izquierda) solicitó se realice un estudio que especifique sobre la salud de los trabajadores de la línea B, especialmente a los del taller Rancagua, para verificar si presentan contaminación con asbesto. Lo hizo en la sesión ordinaria de este jueves de la Legislatura Porteña a través de un pedido de informes que fue rechazado sobre tablas.

El diputado Gastón Blanchetiere (Vamos Juntos) fue quien respondió la requisitoria de Solano señalando que, “hay una empresa que está trabajando. Se ha formado un programa de vigilancia de la salud de los trabajadores. Hay un programa con gestión y protocolo en caso que se determine que existe este material. Yo tuve acceso al expediente. Adelantar conclusiones es peligroso, habría que esperar los datos técnicos”. El año pasado un estudio técnico concluyó la presencia de este material cancerígeno en las formaciones Nagoya 300 de la línea C; en los coches Mitsubishi de la B; y en los CAF-GEE de la E. El informe, realizado por el Departamento de Geología de la Universidad Nacional del Sur (UNS), demostró la presencia de asbesto en autopartes de los vagones comprados al Metro de Madrid en 2011, pero también en otros materiales de coches adquiridos con anterioridad a los metros japoneses de Tokio y Nagoya. El asbesto es un material termoeléctrico resistente, prohibido desde el año 2000 en nuestro país, que ante exposición prolongada, puede provocar cáncer con una alta tasa de mortalidad.