Marcos Peña reconoció que fue un error manifestar en 2015 que controlar la inflación era una tarea fácil. «Nos equivocamos en decir que era fácil, sí. ¿En qué se equivocaron ustedes?», comentó durante su informe ante la Cámara de Diputados.

El Jefe de Gabinete hizo en el comienzo de su exposición un repaso de la gestión, resaltando obras públicas. Mantuvo su característico perfil confrontativo y de bajo vuelo, ninguneando al kirchnerismo y a otros sectores opositores. Nada nuevo dentro de lo esperable de él.  En muchas bancas no macristas se leían carteles con la leyenda «Basta de mentir». Después sostuvo que  Cambiemos ya desecho cualquier posibilidad de modificar las políticas relacionadas al mercado cambiario, “no creemos en los cepos ni en los controles de cambios”, afirmó. Después, y pese a haber incrementado un 5% la pobreza en tres años y medio de gestión, aseguró que en el Gobierno «queremos que todos los argentinos salgan de la pobreza». Tuvo un cruce verbal con legisladores peronistas a quienes les descargó más ironías poco constructivas: «Los escucho como si hubiesen dejado una pobreza igual a la de Alemania, cuando estamos igual que hace tres años, con una diferencia que no tenían la dignidad de medirla».