Distintas figuras del ámbito político cercano al partido gobernante y comunicadores oficialistas han lanzado en las últimas horas una verdadera campaña intentando separar a la Gobernadora María Eugenia Vidal del escándalo de los aportantes truchos a su campaña electoral, y las causas por lavado de dinero que ya están en curso en la justicia.

El senador nacional por Cambiemos y presidente del PRO nacional, Humberto Schiavoni, en declaraciones a la radio AM 750, aseguró que Vidal «no estaba al tanto» de los pormenores del sistema de recaudación para las legislativas de 2017. «Seguro que Vidal no estaba al tanto. Ningún presidente de distrito ni candidato está al tanto de esas cuestiones. Eso forma parte de los equipos de campaña, que tiene sus propios responsables económico financieros». Las declaraciones de Schiavoni fueron realizadas este domingo, día en que los diarios más oficialistas han dedicado notas centrales en los que hacen recaer toda la responsabilidad a funcionarios de menor jerarquía. Dos jueces federales recibieron denuncias: Sebastián Casanello con asiento en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y Ernesto Kreplak con sede en La Plata. Dos fiscales ya husmean en los datos. Son el fiscal con competencia electoral Jorge Di Lello y el fiscal federal Carlos Stornelli, que investiga bajo jurisdicción de Casanello. La ex diputada Margarita Stolbizer, que anunció se sumó a la denuncia con 150 aportante truchos y pidió tener en la causa la categoría de amigo del tribunal, también se mostró benévola con la Gobernadora de Buenos Aires al señalar: “No pondría a María Eugenia Vidal como la gran responsable”.