Buscando desalentar reuniones multitudinarias propicias para un mayor despliegue del coronavirus el Gobierno de la provincia de Buenos Aires la suspensión de las actividades entre la 1 y las 6 de la mañana en 118 de los 135 municipios que se encuentran en fase 3 y 4. También anunció la aplicación de multas de hasta tres millones de pesos para los organizadores y asistentes a fiestas clandestinas.

Reforzando el contexto de estas medidas sanitarias el jefe de Gabinete bonaerense, Carlos Bianco, advirtió hoy que los indicadores oficiales muestran que, si no se cumplen las medidas restrictivas, los casos de coronavirus «van a seguir en aumento», por lo que pidió «reforzar los cuidados y el cumplimiento de los protocolos».

Desde la oposición se señala que se quiere estigmatizar a los jóvenes como principales transmisores de los contagios. Así lo han hecho saber en distintos comunicados que se emitieron desde sus representantes en el parlamento y las estructuras políticas que integran Juntos por el Cambio. Algunos gobernadores que están fuera del oficialismo recorren un camino similar, minimizando el brutal crecimiento que está teniendo la segunda ola de la pandemia en nuestro país y buna pate del mundo. En Córdoba, Juan Schiaretti, no aplicará restricciones horarias sugeridas por el Poder Ejecutivo Nacional. Lo mismo hará Gerardo Morales en Jujuy y algunos intendentes bonaerenses encuadrados en el macrismo.

El gobernador de Buenos Aires, Axel Kicillof, decidió restricciones de 1 a 6 de la mañana asegurando que es necesario «cuidar la vida sin dejar de lado el trabajo y la producción». Algo similar ya comenzó a aplicar Larreta en la Ciudad para el sector gastronómico.