Emilio Monzó parece dispuesto a abrirse camino para una proyección que lo instale como un referente con aspiraciones en la provincia de Buenos Aires. En los últimos cuatro años ha sido ninguneado por la alianza oficialista que integra desde sus inicios y ahora, tras un reconocimiento público que recibió de todos los sectores políticos que se manifestaron en la última sesión de la Cámara Baja, fortaleció una determinación que hace tiempo viene madurando. Fue orgánico al planteárselo hace varias semanas al propio Mauricio Macri. En esa ocasión manifestando su malestar por la determinación del presidente saliente de anunciar, sin mayor consulta al resto de los legisladores, que a partir del 10 de diciembre Cristian Ritondo sería el nuevo Jefe de la bancada de Juntos por el Cambio.

Fue ahí que deslizó la posibilidad de liderar un cuarto bloque del espacio de centro derecha que pasará a ser opositor a partir del cambio de gobierno. Hasta hoy Juntos por el Cambio es integrada por el radicalismo, el PRO y la Coalición Cívica. En los tiempos por venir tendrán 119 diputados y será la primera minoría. Sin embargo, está por verse si permanecen juntos. La UCR, que cuenta con 47, ya ha dado muestras que quiere una figura propia para liderar la alianza opositora. La Coalición Cívica, que suma otros 14, tendrá a Maximiliano Ferraro como nuevo jefe de bancada y, si bien por ahora parece no sacar los pies del plato aceptando la conducción de Macri, tiene algunos síntomas de rebeldía a su aceptación lisa y llana. Por último, el PRO acumula 56 bancas propias. No todas conformes con la realidad que les toca vivir.

Monzó podría armar un bloque propio con ocho diputados más. Lo siguen los bonaerenses Silvia Lospenatto, Sebastián García de Luca y Juan Aicega. Lospenatto fue de las más afectuosas cuando lo despidió en el Congreso como titular de la Cámara de Diputados. Es una discípula directa. Monzó podría sumar algunas voluntades de otras provincias que le permitirían encabezar un bloque de nueve diputados. Macri rechazó esa idea. “Si abrís tu propio espacio en diputados dejas de pertenecer a Vamos Juntos”, lo alertó en aquella reunión de semanas atrás. Como una forma de amedrentar al resto de los rebeldes Macri dejó trascender su respuesta. Para enfrentar el embate radical y mantenerse como figura principal de la futura oposición necesita tener un PRO unido y aliado con el espacio de Carrió. El encono de Macri con Monzó se remonta a tiempo atrás cuando este criticó duramente al Jefe de Gabinete Marcos Peña.