Fue notable que durante la nochebuena hubo menos fuegos artificiales, seguramente producto de la crisis económica y del alto costo de estos productos, en relación a años anteriores. Como resultado de esta merma hubo menos heridos atendidos en los nosocomios porteños. Solo fueron atendidas 27 personas en los hospitales Santa Lucía, Lagleyze y de Quemados por heridas por pirotecnia y por corchos. El año pasado, en la misma fecha, hubo 307 heridos.