Diciembre con clima espeso en la Legislatura Porteña. El próximo jueves se desarrollará la última sesión ordinaria con una agenda tan cargada como incierta en su resolución final.

Después de muchas idas y vueltas la modificación al Código Contravencional llegará al recinto. De forma muy forzada lo impulsa el PRO. Larreta juega fuerte en una cuestión que puede costarle el quiebre del bloque que responde a su gestión. Para su aprobación necesitará 31 votos, las voluntades actuales del oficialismo sobran, son 34. Sin embargo, los cuatro legisladores que responden a la Coalición Cívica se mantienen firmes en su postura de no acompañar el proyecto en la medida que se mantenga la prohibición de la actividad de los cuida coches, mal llamados trapitos. Los representantes del partido fundado por Elisa Carrio piden que esa restricción sea considerada solo para los grandes eventos, y no afecte el diario vivir de quienes no tienen otro ingreso. Desde el PRO aseguran que mantendrán la prohibición de esa actividad, resaltan que ya alivianaron las sanciones dejando sin efecto la detención de los infractores quienes serán castigados solo con multas. Desde los despachos lilitos, y ante la consulta de CP, se anuncia que antes del jueves la Coalición Cívica emitirá un comunicado. Sin el apoyo de estos cuatro legisladores el proyecto no será ley, salvo que algunos de los bloques opositores se muestre voluntarioso y permita su aprobación. La sesión del jueves tendrá una segunda prueba que permitirá comprobar el nivel de solidez que tiene en la actualidad el bloque mayoritario. Se tratará la reglamentación y control de los juegos de azar on line que también separa aguas entre el PRO y la CC. Una propuesta del oficialismo que lejos de prohibir la actividad, busca darle un marco regulatorio. Sorpresivamente, este lunes, los cuatro legisladores que responden a Carrió presentaron un proyecto que tiene por objeto la prevención y asistencia del juego compulsivo, problemático o patológico sobre las distintas modalidades de juegos de azar y apuestas  en la Ciudad de Buenos Aires, estableciendo la prohibición de publicidad y promoción de los juegos de apuestas. Un proyecto que se contrapone a la propuesta de Larreta. Así las cosas, no es difícil advertir que existe una fuerte tensión con amenaza de quiebre en el bloque oficialista de Legislatura Porteña.