La movilización realizada este 25 de Mayo para rechazar el acuerdo que está llevando adelante el gobierno nacional con el Fondo Monetario Internacional desbordó cualquier expectativa previa. Miles de personas (600 mil para algunos observadores, y un millón para los organizadores) asistieron a la convocatoria en el obelisco bajo la consigna “La Patria está en peligro” planteada por la CGT, las dos CTA, organizaciones sociales y políticas.

Fue la contracara de la soledad que, desde la media mañana, encontró el Presidente Macri al llegar a la Catedral Metropolitana para celebrar el tradicional Tedeum. La Plaza de Mayo, ahora enrejada en su mitad, y sus alrededores estaban solo pobladas por fuerzas de seguridad.

En el obelisco se leyó un documento en el que se defendió el trabajo digno que generan las riquezas de la patria, se reivindicó a las organizaciones gremiales, los derechos conquistados y las paritarias libres. Se defendieron las políticas de derechos humanos de años anteriores, se remarcó que el único lugar para los genocidas es la cárcel y se pidió justicia por Santiago Maldonado y Rafael Nahuel. También se pidió la unidad de América Latina y se criticó duramente las políticas que direccionan al país hacia un nuevo acuerdo con el FMI.