La Vicepresidenta Gabriela Michetti pasó un mal momento este sábado en La Rioja cuando se celebraba una ceremonia por la beatificación del Obispo Enrique Angelelli, asesinado durante la última dictadura militar en esta provincia.

El acto, realizado en el Parque de la Ciudad ubicado a 7 kilómetros de la capital provincial, asistieron unas 30 mil personas. Allí, se beatificó a Angelelli y a los sacerdotes Carlos de Dios Murias y Gabriel Longueville y el laico catequista Wenceslao Pedernera. Los cuatro fueron muertos por la dictadura militar en 1976 y para la Iglesia Católica son mártires. El prefecto de la Congregación de las Causas de los Santos, Angelo Becciu, enviado por el Papa Francisco, fue el encargado de llevar adelante la ceremonia. Antes de comenzar la ceremonia un grupo de sacerdotes del Movimiento de Curas en Opción por los Pobres desplegó una bandera con la imagen de Angelelli que tenía en su parte superior la inscripción: “Michetti… el gobierno nacional insulta la memoria de nuestros mártires”. Minutos más tarde uno de los curas se acercó y le dijo a la vicepresidenta, “a Angelelli lo mataron por oponerse a políticas como las de su gobierno». Al finalizar el acto, uno de los curas, Paco Olveira, ex párroco de la Isla Maciel, se acercó a donde estaba la vicepresidenta y le pidió un cambio de modelo económico. No recibió respuesta.