Un polémico planteo realizó este domingo a través de las redes sociales el Presidente Mauricio Macri al explicitar la ratificación del rumbo económico y social de su gobierno, dejando en claro que hay que pagar un costo por eso.

Naturalmente el presidente se refiere en estos mensajes a cómo afectan las políticas neoliberales en los sectores más vulnerables. Un ejemplo son los 600 mil niños que ingresaron a vivir por debajo de la línea de pobreza durante el último año, sumándose a una tropa de pequeños mal alimentados y con hambre que ya suman más de cinco millones en toda la geografía nacional. Se trata de tan solo uno de los sectores de la sociedad que debe pagar un alto costo para ir hacia un destino que no tiene final feliz asegurado, ni mucho menos. Macri se pregunta: “¿Somos de los que creemos que las cosas son fáciles y buscamos resultados inmediatos aunque sean falsos; o somos de los que sabemos que hacer algo, por pequeño o grande que sea, es complejo, pero que eso nos hará mejores, más poderosos y más libres?”

Ignorando los miles de millones de dólares que el Banco Central viene dilapidando y quedarán como deuda para todos los argentinos, entregándolo al mercado cambiario para intentar sin éxito contener el alza en la cotización del dólar, Macri también escribió, ”es fácil gastar un punto del PBI para crear una ilusión pero cuyas consecuencias después explotan en todas direcciones, como está sucediendo ahora en Venezuela, donde el país se extinguió por las mentiras de un gobierno que destruyó todos los recursos. Eso es fácil”. Buscando trazar un paralelo con su explicación en este mensaje, el presidente menciona la próxima inauguración del viaducto del ramal Mitre como ejemplo de los beneficios que traen determinados sacrificios. “Seamos sinceros: hacer el Viaducto fue una pesadilla para todos los vecinos. Tuvieron que soportar el movimiento de máquinas, ruidos, polvo, calles cortadas; tuvieron que dar rodeos por los desvíos y eso los obligaba a levantarse más temprano para ir a trabajar o a la escuela”. Imposible aceptar, los polvos y calles cortadas no son comparables con el desempleo y el hambre de miles de niños.