El expresidente Mauricio Macri regresó este jueves de sus vacaciones en Europa. La hizo en vuelo de línea, después de haber estado más de un mes en Francia y Suiza, y por protocolo deberá cumplir con dos semanas de aislamiento junto a su familia. Al llegar a Ezeiza no realizó declaraciones al grupo de periodistas que estaban atentos a su llegada junto a su esposa e hija.

El exmandatario había partido desde el Aeropuerto de Ezeiza el 30 de julio junto a su esposa, Juliana Awada, y su hija Antonia, y arribó a París un día después en el vuelo AF229 de la compañía Air France. El fundador de PRO aprovechó uno de los vuelos autorizados por el gobierno argentino en medio de las restricciones por la pandemia, destinado a trasladar a extranjeros que deseaban retornar a Europa.

Macri mantuvo contactos con sus partidarios más encumbrados mientras se mantuvo paseando por el viejo continente. Inclusive alentó la marcha opositora del 17 de agosto pasado. Al día siguiente posteó, “orgulloso de los miles de argentinos que salieron ayer para decirle basta al miedo y al atropello, y sí al trabajo, al respeto y a la libertad”, escribió en su cuenta de la red social Twitter.

Este fue el segundo viaje de Macri en medio del aislamiento social preventivo y obligatorio dispuesto por el Gobierno por la pandemia de coronavirus. El 13 de julio pasado había viajado (por un día) a Paraguay, invitado por el expresidente de ese país y dirigente del fútbol local, Horacio Cartes, y también mantuvo una audiencia con el presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez.