La declaración final del plenario continental del que participaron presidentes de 18 naciones, presentó dos documentos. Uno relacionado con la preocupación puntual por la situación político y social en Venezuela, no votado por Bolivia y Cuba; y el segundo un escrito de 57 páginas rotulado: «Gobernabilidad democrática frente a la corrupción», avalado por todos los mandatarios. 

El tema central de la Cumbre estuvo relacionado con la corrupción. Estuvieron ausentes los presidentes de Estados Unidos, Ecuador y Venezuela. La situación de Venezuela no estaba en agenda, pero fue instalada por presión de la delegación norteamericana e inmediatamente avalada por las naciones más alineadas con los intereses de ese país, entre quienes se encontró Argentina. El Presidente Mauricio Macri, en sus ocho minutos de intervención, dedicó varios párrafos a fustigar al gobierno de Nicolás Maduro. Pese a eso, Macri no logró la reunión (estaba prevista) con el vice de Trump, Mike Pence quien se retiró con rapidez de Lima.

El presidente de Perú, Martín Vizcarra Cornejo, quien asumió el cargo el 23 de marzo último ante la renuncia de su antecesor, Pedro Pablo Kuczynski abrió el plenario señalando que «186 millones de personas sobreviven en américa latina con menos de 4 dólares diarios», y destacó que»siete de cada 10 habitantes de la región tienen poca o nada de confianza en sus gobiernos».