El Fondo de Garantía de Sustentabilidad es un fondo soberano de inversión argentino, compuesto por diversos tipos de activos financieros, y es parte del Sistema Integrado Previsional Argentino (FGS-Anses). En el inicio de su gestión, Mauricio Macri recibió de ese Fondo un monto equivalente a unos 67 mil millones de dólares. Lo entregó con unos 22 mil millones, lo que equivale decir que en estos cuatro últimos años perdió el 70% de su valor en dólares. Una verdadera debacle con pérdidas, desde el 2015, que fueron enormes producto de las malas decisiones gubernamentales y la utilización de estos recursos como fondos de asistencia y financiamiento del gasto público nacional.

Bajo la administración de Cristina Fernández el manejo fue bien distinto. Para explicarlo el ejemplo más emblemático es lo sucedido en 2009 con la filial Argentina de General Motors. La empresa atravesaba una crisis tan grande que estuvo a punto de cerrar y dejar a 1000 trabajadores sin su fuente de empleo. El gobierno nacional salió al cruce otorgando un préstamo con fondos del FGS-Anses de $259.000.000 a 4 años a una tasa Badlar Privada + 600 Puntos Básicos, para para producir el modelo Chevrolet Agile. El proyecto fue tan exitoso que General Motors no solo mantuvo su línea de producción, también devolvió antes de lo acordado el préstamo, logrando un alto impacto positivo en la economía argentina. Durante ese periodo hubo varios casos similares al de la General Motor utilizando con alta rentabilidad, tanto económico como social, los fondos del FGS. Todo lo contrario sucedió en los últimos cuatro años de gestión neoliberal.

El gobierno que asumió hace pocos días ya se puso en alerta para volver a encauzar en una matriz productiva estos recursos mal definidos por muchos medios como “el dinero de los jubilados”. Ese concepto caducó con el regreso, en 2008, al sistema solidario de reparto tras el rotundo fracaso del sistema de capitalización que timoneaban las AFJP. Ya no es cada persona la que aporta y acumula un capital para su jubilación, sino que el aporte se hace al Estado, quien luego se hace cargo de las jubilaciones.

En la actualidad el 70% de los activos del FGS-Anses son títulos del Estado Nacional, una deuda que se renovará automáticamente a su vencimiento porque el Tesoro no tiene recursos para otra cosa. La ley de Solidaridad Social y Reactivación Productiva aprobada en las últimas horas por ambas Cámaras del Congreso Nacional plantea reducir al 50% ese porcentaje. En el mientras tanto una comisión timoneada por el propio Presidente Fernández tendrá seis meses para reformular el manejo del Fondo.