A dos semanas de realizarse la primaria presidencial se hace evidente la notable diferencia comunicacional que existen entre los dos principales candidatos. Mientras Alberto Fernández, al que todas las encuestas lo dan ganador con distintos porcentajes, recorre las provincias y se presenta en programas de televisión y radiales conducidos por comunicadores de todo tipo de perfil, el presidente Mauricio Macri prefiere la comodidad de los espacios que lo apoyan y solo accede a reportajes realizados por conductores que no lo incomodan con sus preguntas. Más aún en el canal opositor C5N reiteran que no solo Macri se niega a aceptar una invitación para ser reporteado, en la misma sintonía esta la gobernadora María Eugenia Vidal y los principales referentes de la alianza gobernante.

El candidato del Frente de Todos recorre un camino opuesto. Días atrás Alberto Fernandez soportó la agresividad de un columnista radial cordobés que, lejos de preguntar le cuestionó que esté acompañado en la fórmula por Cristina Fernández. Fue el mismo comunicador que años atrás desplegaba preguntas complacientes en un reportaje al General de la última dictadura militar Benjamín Menéndez, como mostró en un video el diario Página 12. Fernández también desnudó la inconsistencia de los argumentos de Joaquín Morales Sola cuando se presentó en el canal oficialista TN. Macri prefiere no exponerse. No es una cuestión solo personal. Sus colaboradores más cercanos están buscando un camino que le permita sortear el debate presidencial obligatorio. Fernández ya expresó que irá, pero adelantó que le parece una herramienta poco útil para que el electorado se saque dudas.