En el mediodía de este domingo Luis Arce asumió como presidente constitucional de Bolivia al prestar juramento ante la Asamblea Legislativa Plurinacional, en una ceremonia que pone fin al interinato de facto iniciado hace un año con la renuncia forzada de Evo Morales.

«Miro el pasado, todo lo que vivimos y superamos, levanto mis ojos y veo que una Bolivia mejor es posible con la participación y el trabajo de todas y todos los bolivianos, caminemos en paz y lado a lado para lograrlo», destacó el presidente en su primer mensaje oficial.

Arce repasó en su mensaje los hechos reciente en el país afirmando que «a partir del 10 de noviembre del 2019, después de 21 días en que se escamoteó la voluntad popular expresada en las urnas, y que dieron un ganador, Bolivia fue escenario de una guerra interna y sistemática contra el pueblo, especialmente contra los más humildes».

El flamante mandatario también señaló que se inicia una nueva etapa para todos los bolivianos, “vamos a corregir lo que hicimos mal y profundizar lo que hicimos bien”, refiriéndose como continuidad del gobierno de Evo Morales destituido con un golpe cívico – militar. Sobre el corto período que pudo sostenerse la dictadura, Arce reseñó, «las dos tareas que el gobierno de facto se impuso, pacificación del país y convocatoria inmediata a elecciones, no se cumplieron. Todo lo contrario. Se sembró muerte, miedo y discriminación. Se encrudeció el racismo y se usó a la pandemia para prorrogar a un gobierno ilegal e ilegítimo».