El rugby dio una muestra más de la nobleza de sus valores. El mejor seleccionado del mundo, los All Blacks que el próximo sábado enfrentan a Los Pumas en el estadio de Vélez, aprovecharon su día libre para ofrecer una clínica de rugby en la Unidad 48 de San Martín.

De este penal, hace ya varios años, nacieron Los Espartanos, un equipo formado por los reclusos. Los internos que forman parte del equipo carcelario vivieron una jornada inolvidable junto los jugadores neozelandeses. Alli en el Coliseo Bernardo Miguens, que cuenta con una cancha con césped sintético instalado en la Unidad 48, los All Blacks dividieron a los Espartanos  en cuatro grupos para realizar distintas actividades de entrenamiento y que apuntaron a mejorar distintas fases del juego. De la visita a los Espartanos participaron  Mike Cron, George Duncan, Tim Perry, Shannon Frizell, Richie Mo’unga, Veaea Fifita, James Iversen, Liam Coltman, Natahan Harris, Jamie Hamilton, Nehe Milner Sjudder, Patrick Turpulotu, Jack Goodhue y Scott Barrett,  todos ellos recorrieron los pabellones 8, 10 y 12 que alojan internos que participan de este programa de rugby, que hoy nuclea unos 250 detenidos en todo el penal. «Ésta es una experiencia inolvidable», afirmó Gabriel el capitán de Los Espartanos, «Son los mejores del mundo y nos vinieron a ver. Sabemos que son muy humildes, que hasta limpian los vestuarios después de cada partido», agregó el jugador argentino que en el cierre de la jornada improvisó con sus  compañeros un Haka