Tras anunciar el tarifazo en las facturas de los servicios públicos con subas del 55% promedio en electricidad y del 35% en gas, el secretario de Energía, Javier Iguacel dejará su cargo en las próximas horas y será reemplazado por Gustavo Lopetegui.

El gobierno nacional puso al funcionario saliente como mascarón de proa de la mala nueva para los usuarios de estos servicios, y ahora intenta renovar el mensaje sacándolo de circulación para que su lugar sea ocupado por Lopetegui. Una deducción a la que no es muy difícil llegar después de observar que los principales comunicadores periodísticos aliados al gobierno dejaron trascender que los motivos que se mencionan para sostener el cambio son supuestos desacuerdos con el ministro de Hacienda, Nicolás Dujuvne.