Los trabajadores de la papelera Kimberly-Clark, que desde hace dos meses mantienen tomada la planta ubicada en Bernal, anunciaron que este viernes han puesto en marcha las máquinas para así mantener abierta la fuente laboral que ocupa a 200 trabajadores. La empresa, de origen norteamericano, anunció su cierre y posteriormente ante la toma de la planta pidieron el desalojo denunciando que es víctima de usurpación.