Este martes llega al país una delegación del FMI que estará encabezada por Julie Kozack, directora adjunta del departamento del Hemisferio Occidental del FMI; y Luis Cubeddu, jefe de misión para Argentina. Ambos se unirán al representante permanente del FMI en la Argentina, Trevor Alleyne, para iniciar lo que se entiende como una etapa exploratoria del contexto en el que se solicitará el nuevo programa, atendiendo a las condiciones macroeconómicas y sociales del país, y al diálogo con el Gobierno y distintos sectores.

Mantendrán reuniones con el ministro de Economía, Martín Guzmán, y con el titular del Banco Central, Miguel Pesce. En un comunicado previo a la llegada de sus representantes el FMI señaló que vienen a apoyar el plan económico argentino.

El país no tenía deudas con este organismo financiero internacional hasta que el ex presidente Mauricio Macri aceptó un  préstamo que terminó siendo de 44 mil millones de dólares, como parte de un acuerdo que superaba los 50 mil millones. Fue el mayor crédito alguna vez otorgado en la historia del FMI. El presidente Alberto Fernández desistió aceptar el último tramo, su equipo económico encaró una renegociación de los vencimientos. Esas reuniones comienzan esta semana después que el organismo aceptó errores propios al otorgar semejante monto de dinero a un gobierno que lo manejo discrecionalmente. La millonada de dólares se esfumó entre manejos especulativos engrosando los bolsillos de muchos colaboradores directos de Macri.

El Jefe de Gabinete, Santiago Cafiero, se refirió este fin de semana al tema señalando: «La Argentina no tenía deuda con el FMI y hoy le debe 44 mil millones. Y fueron dólares que entraron para salir del país»