Un mensaje difuso que puede tomarse en diversas direcciones lanzó el ex candidato presidencial Roberto Lavagna. Señaló que el interbloque de diputados que integra su partido, Consenso Federal, “podrá tener o no una posición unificada en el vital tema de la reforma judicial, si bien la mayoría ya se ha expedido públicamente en contra”.  El conjunto de bloques que integran este espacio reúnen 11 legisladores en la cámara baja. No todos parecen estar convencidos de oponerse a una reforma que abarca solamente el polémico fuero federal.

Con mensajes ambiguos Lavagna busca direccionar la voluntad de este conjunto a una posición equidistante de la disputa entre las fuerzas mayoritarias. En ese marco sostiene de manera poco clara, “no sólo no es extraño; es positivo que tengan posturas propias. Mal ejemplo sería que el sector que en la campaña presidencial del 2019 defendió los consensos, trabajó en soledad frente a los grandes de ambos lados de la grieta, forzara posiciones únicas. Eso queda, como históricamente lo han hecho, para los conservadurismos o los populismos. El disenso es un componente esencial de las democracias modernas”.

Alejandro Rodriguez, diputado de Consenso Federal, también dijo lo suyo, siempre barrenando en la ola más propicia para acomodar determinaciones futuras: “Pasaron 24 horas y ya trabajan para intentar aprobar la Reforma Judicial en la Cámara de Diputados”, en lo que pareció ser una crítica a la dinámica de trabajo del oficialismo y no al contenido de la reforma del fuero federal que ya cuenta con media sanción de la cámara alta.

El presidente Alberto Fernández señaló que no tiene prisa para su tratamiento en diputados. Cree que ahí se debe dar un fuerte debate donde se realicen modificaciones que enriquezcan la propuesta oficial. El interbloque del Frente de Todos reúne 116 votos propios, necesita sumar fuerzas menores para lograr la otra media sanción al proyecto de ley.

Los legisladores que responden al espacio de Roberto Lavagna pueden ser vitales para su aprobación o no. Por ahora, están lejos de un acuerdo. Nadie desespera aún. Hay puentes sólidos para unir voluntades, uno de ellos es la inquieta Graciela Camaño. Espiada por los agentes de la AFI durante la era Macri, sabe que la reforma es necesaria. Integra el Consejo de la magistratura y tiene muy buena relación con el titular de la Cámara, Sergio Massa. El ex mandamás de Tigre le recordó días atrás que el gobierno busca unir voluntades más allá de una ley, la prueba es que el INDEC lo conduce Lavagna hijo.