Sin ninguna autocrítica relacionada a su gestión y con llamativa pobreza intelectual, Horacio Rodríguez Larreta  abrió desde su casa las sesiones ordinarias del parlamento porteño. Lo hizo tras regresar de sus vacaciones en Buzios.

A lo largo de su discurso el Jefe de Gobierno desplegó una visión cándida en todos los temas que abordó, lejos de una necesaria rigurosidad que impone la época. Planteó obviedades en conceptos generales, en especial cuando bordeó conflictos sociales y cambios culturales como el empoderamiento de la mujer, y utilizó frases generales y recurrentes de ocasión como «siempre voy a trabajar para el dialogo«. La falta de altura intelectual en el discurso se notó en varios pasajes en los que reiteró, una y otra vez, halagos a su gestión sin siquiera advertir errores o desatenciones.

En la primera parte de su discurso anunció que permanecerá en aislamiento por 10 días. Larreta aseguró que creyó «como lo más prudente y responsable es aislarme por los próximos 10 días y seguir trabajando de forma remota, hoy doy inicio a las sesiones ordinarias desde mi domicilio». En este contexto aseguró que en los últimos días «se difundieron, de manera malintencionada, falsas acusaciones sobre la vacunación en la Ciudad que atentan contra la tranquilidad de la gente y contra la esperanza que representa la vacuna después de un año tan duro».

Después el mandatario porteño se dedicó a ensalzar su gestión en el último año, destacando la particularidad que significó haberlo realizado en medio de la pandemia, y explicó: «Desarrollamos un riguroso plan basado en tres pilares: rastrear, testear y aislar y hacer seguimiento de contactos estrechos. Esto nos permitió contener la situación sanitaria y que la curva empezara a bajar en septiembre. Ya llevamos realizados casi 2 millones y medio de tests».

Larreta continuó con lectura veloz su discurso sin señalar un solo error en su gestión. Volvió a quejarse por la quita de recursos de coparticipación que aplicó el Gobierno Nacional destacando la presentación judicial que impulsó en su momento. También resaltó la importancia de haber regresado a clase presencial a partir del 17 de febrero. Cuando habló de la inseguridad en la ciudad el Jefe de Gobierno señaló que «todos los delitos han bajado en su intensidad», afirmando esto a partir de indicadores propios. Prometió más policías en las calles y más patrullas para los próximos meses. Prometió 30 kilómetros de obras hidráulicas para la ciudad, y afirmó que entiende y acompañará en un marco legal a los vendedores ambulantes.

En temas ambientales Larreta resalto que antes de fin de año todos los vecinos de la ciudad tendrán un contenedor para materiales reciclables a menos de 150 metros de su domicilio.