Con fuertes críticas y solo con los 34 votos propios (24 en contra) el bloque que responde al gobierno porteño en la legislatura logró aprobar modificaciones al Código Procesal penal de la ciudad.

El presidente de la Comisión de Justicia, Daniel Presti (Vamos Juntos), abrió y cerró el debate con participaciones muy acotadas (me pidieron que evite confrontar, comentaría más tarde ante la consulta de CP). Presti le recriminó a parte de la oposición su ausencia en las tareas que desarrolló la comisión en los últimos tres meses. Un dardo que apuntó básicamente a los cinco legisladores (divididos en tres bloques) que tiene la izquierda. Myriam Bregman (PTS) denunció que “los cambios que se hicieron el miércoles a la noche no fueron hechos para consensuar con la oposición, lo hicieron porque los diputados de Vamos Juntos no quisieron votar esto”.

El socialista Hernán Arce remarcó lo  mismo al señalar que “el texto que estamos tratando fue modificado en las últimas 16 horas, nos llega una propuesta de último momento, nosotros solicitamos que vuelva a Comisión para continuar con el debate”. La peronista María Rosa Muiño aclaró primero que no había faltado a una sola reunión y destacó que a su entender “el diálogo está agotado porque hay una decisión del autor del proyecto que es el Jefe de gobierno, de llegar hasta donde se llegó ayer (miércoles)”

Su par de bloque, Santiago Roberto, enfatizó que hay artículos del proyecto que son muy peligrosos y puso el ejemplo el artículo 104 “que habilita a realizar investigaciones secretas por pedido oral de los fiscales, sin registro escrito de los solicitado ni de lo resuelto”. El titular del bloque Unidad Ciudadana, Carlos Tomada, replicó al oficialismo al preguntarse como es que hablan de consenso cuando no han logrado sumar a un solo bloque opositor para que vote positivamente estas modificaciones, “el único consenso que hay es el del rechazo, como se está viendo en este recinto” comentó.