La frase que titula esta crónica fue promocionada por un matutino que decidió hacerla realidad este lunes. En un recorrido alejado de cualquier saludable criterio periodístico tanto Clarín como La Nación, los dos diarios de mayor circulación en el país, decidieron ocultar la enorme movilización de este domingo convocada para no olvidar las consecuencias que dejó el paso de la dictadura cívico militar que irrumpió en el país en 1976. Es un correlato de lo sucedido este domingo con las cadenas televisivas que, con la excepción de Crónica TV, decidieron ignorar la marcha que reunió a miles de personas en Plaza de Mayo.

Parir un nuevo periodismo, que refleje la realidad aceptando la subjetividad de opinión de sus propios editores, es una imperiosa necesidad en nuestro país. Mientras los intereses estén por encima de los ideales, será difícil revertir el actual cuadro de situación que envuelve a la estructura des-informativa argentina.