Por Fernando Gañete Blasco

En los últimos días el gobierno nacional, mediante un DNU, decretó como servicios esenciales a internet, la telefonía celular y el cable, congelando las tarifas respectivas hasta diciembre próximo. La pregunta que se hacen muchos es: ¿Y el pack del fútbol, está incluido?

Días antes que el decreto mencionado fuera oficializado la empresa Fibertel anunció que el pack fútbol, que había sido bonificado en los últimos meses (sin torneo local), se volvería a cobrar con hasta un 20% de aumento a partir de octubre. Es por eso que tanto los dueños de los derechos (Turner y Fox) junto a los principales cableoperadores comenzaron a meter presión a la AFA para que vuelva la competencia del deporte más popular del país.

El 15 de marzo, Aldosivi y Racing, fue el último partido disputado en la Argentina. En ese momento los abonados al pack fútbol pagaban $655.- por mes, más el servicio de cable o satelital. En octubre pasarían a pagar $800 más el servicio de TV.

Como es habitual en el país, en la región y en el mundo, un sector de la sociedad -comandada por empresas multinacionales- donde el dinero es más importante que vidas humanas (ajenas), se cansó de las medidas preventivas que puedan tomar gobiernos que buscan evitar colapsos sanitarios y -por ende- preservar a sus respectivas comunidades, exigen que vuelva el circo de la pelota. Ya comenzó el fútbol en Europa. Claro, en el verano del hemisferio norte. Y como si eso no fuese suficiente, la Conmebol puso fecha para el 15 de setiembre para que vuelva la Copa Libertadores tras la exigencia de la cadena O´Globo que amenazó con romper el contrato. No fueron a tal extremo, pero si Fox y Turner le sugirieron a la AFA que inicie la competencia cuanto antes. Es así como los dirigentes del fútbol argentino se apresuraron a presentar protocolos. El gobierno les concedió comenzar los entrenamientos y la AFA tiene como inicio del torneo una fecha tentativa para el 25 de setiembre próximo.

El torneo que piensan los dirigentes sería mediante seis zonas de cuatro equipos cada una, los dos primeros de cada zona disputarían un playoff para definir el campeón y los demás clasificados para la Libertadores siguiente. Los doce restantes jugarán por las plazas a la Copa Sudamericana. El torneo tendría fecha de final en diciembre de este año. Recordemos que ya no existe más la Superliga, sino que es La Liga Profesional y no tiene autonomía, sino que está bajo la órbita de AFA. La Superliga y su autonomía fue impulsada por Daniel Angelici quien ya no es el presidente de Boca y entre sus objetivos estaba el de lograr que los clubes se transformaran en Sociedades Anónimas Deportivas.

Ahora, los dueños de los derechos de retransmisión, quieren que en este mini torneo de este año haya también una jornada de clásicos porque “necesitan” un Boca-River. Es que durante abril, mayo y junio -sin fútbol- Turner y Fox-Disney (ver aparte la fusión) desembolsaron $1.350 millones. Desde las empresas bajaron un mensaje: “No somos una ONG” y comenzaron a presionar para el regreso del fútbol argentino sin mirar cifras de infectados o muertos por la pandemia. Es así como iniciaron negociaciones y lograron un compromiso de la AFA de volver en setiembre/octubre y, como siempre, se llevaron algo más. Según el colega Alejandro Casar González, del diario La Nación, los dirigentes de la casa madre del fútbol local se comprometieron a darles cuatro años más de contrato (hasta 2031), falta que lo aprueben en el Comité Ejecutivo. En la actualidad por los derechos de retransmisión del fútbol argentino entre Turner y Fox abonan $6.200 millones por año.

Al final de la Superliga se contabilizaron 2.060.000 abonados. Si esta cifra se multiplicara por los $800 mensuales son 1.648 millones que se recaudaría cada treinta días. A esto hay que descontarle la comisión de los cableoperadores. Cada emisor de la señal cobra un porcentaje que acuerda con los dueños de los derechos, este puede ir del 5% al 10% que cobra el principal jugador del mercado. Por lo que el Grupo Clarín, esta vez sin tener los derechos hace un gran negocio. Inclusive al congelar las tarifas del cable (y regular a partir del 2021 los aumentos) y no ser esencial el fútbol, podría ser más caro el fútbol que el cable mismo. En caso que el Estado declare al fútbol como servicio esencial la AFA debería indemnizar a Fox y a Turner de acuerdo a una de las cláusulas del contrato. En caso que la AFA no tuviera recursos, los dueños de los derechos embargarían lo que aquellos clubes argentinos reciban por copas internacionales

El futuro es poco claro

Todo indica que para el año próximo se incorpora un nuevo jugador en los derechos de retransmisión, que es el Estado. En principio con los derechos de tres partidos por fecha que no serían los equipos más populares. Por otra parte, ante la fusión de Fox y Disney (dueña de ESPN) a nivel internacional existe la posibilidad de que tenga que alejarse del fútbol argentino. Es que la Comisión Nacional de Defensa de la Competencia debe decidir sobre la fusión entre Fox y ESPN, ambas controladas por Disney. El 19 de marzo del año anterior iniciaron dicho trámite. Si el Ejecutivo no autoriza que ambas empresas se unan porque considera que se estaría ante un «gigante de las transmisiones deportivas por TV», Fox se vería obligado a retirarse del contrato de TV. En una de las cláusulas de ese convenio, firmado en 2017, establece que la otra parte (Turner, en este caso) puede tomar su lugar.

Ahora existe una nueva fusión, ya que el nuevo grupo Warner Media formado por Turner y HBO (ahora una división de AT&T, quien es además dueña de DirectV e inversora mayoritaria en Torneos). Entonces, de quedarse Turner con el 100% del futbol local en vez del 50% que tiene hasta ahora, también tendría una posición dominante. Aquí podría aparecer el nuevo jugador, el Estado, para dirimir. Por eso todos quieren el teléfono de Alberto Fernández y Santiago Cafiero.

Otro conflicto en puerta es el de los derechos del fútbol argentino al exterior. El contrato está vencido y desde AFA quieren firmar ya. En principio Marcelo Tinelli, como titular de La Liga Profesional puja para darle dichos derechos a la empresa Torneos. Los principales opositores a dicha iniciativa parecen ser el presidente de River, Rodolfo D’onofrio y el vice de Boca, Mario Pergolini. Otras compañías quieren participar de la compulsa. La idea es que quien se quede con los derechos pague u$s 13 millones más el 70% de lo vendido y que supere esa cifra. Aunque parezca mentira, acá también todos los involucrados ven que el gobierno puede ayudarlos.

El fútbol es pasión, es cierto, pero hay quienes ven con desagrado (aun siendo amantes del deporte más popular de la Argentina) que para ver películas y series todo el día, el valor del básico de Netflix cueste $200, el de Amazon $219 y para ver los partidos nuestros habría que pagar cuatro veces más, sin contar el abono del cable. Mientras tanto Fox, Turner y los cableoperadores se relamen porque consideran que, tras la abstinencia futbolera, si se extiende el aislamiento y sin poder ir a la cancha, en octubre podrían superar ampliamente los 2 millones de abonados.