La pandemia le está costando al país el equivalente al 2.6% del Producto Bruto Interno (PBI). Esa es la inversión que realiza el Estado nacional de acuerdo a lo informado por el propio presidente Alberto Fernández en la conferencia de prensa realizada en Olivos. Paralelamente la caída en la recaudación, producto de la paralización productiva y la merma en el consumo, se desparrama en altos porcentajes tanto a nivel nacional como en cada una de las provincias.

Como una forma de mostrar la redistribución de los gastos que se han puesto en marcha desde diciembre, Fernández puntualizó que se han destinado $50 millones, que eran fondos reservados de la AFI, a cuatro grupos de científicos para que desarrollen kits rápidos y $77 millones al programa médicos comunitarios en el interior del país. Un dato que encierra mucho más que una cuestión económica. Se trata de un rotundo cambio de valores en el manejo de los recursos públicos.

Una forma de paliar con el tremendo drenaje de dinero que estos meses de cuarentena y cuidado sanitario están generando es recurrir a quienes más tienen. El oficialismo parlamentario presentará un proyecto (viene demorado) proponiendo, por única vez, que unas 12 mil personas físicas con grandes fortunas realicen un aporte porcentual. En la provincia de Buenos Aires Kicillof trabaja en un proyecto de ley para aumentar en 5 puntos Ingresos Brutos para el sector financiero (Bancos). Según expresó Fernández los grandes empresarios que este jueves lo visitaron en Olivos no plantearon cuestionamientos a estos proyectos destacando que no se trata de un impuesto ya que es un aporte por única vez.