Con movilizaciones en distintas ciudades del país se realizó este sábado un banderazo convocado por la oposición al gobierno nacional y entidades agropecuarias. La protesta tuvo como eje central el cuestionamiento a la intervención de la cerealera Vicentín, pero se colaron también los anticuarentena y todo tipo de reclamos, algunos ciertamente disparatados como se pudo observar en los testimonios que se pudieron escuchar en la cobertura televisiva realizada por algunas señales de cable. Los canales opositores al gobierno hablaron de masiva movilización, las coberturas oficialistas se encargaban de minimizar el número y mostrar la diversidad de opiniones.

Lo cierto, es que hubo lugares donde la convocatoria se hizo oír con las características propias del sector quejoso. Autos de alta gama hicieron sonar sus bocinas rodeado la quinta presidencial de Olivos mientras la policía cortaba el tránsito en la avenida Maipú, tras la convocatoria de unos mil vecinos ubicados frente a los portones de la residencia presidencial(foto).

Fue numerosa la protesta en Córdoba y bastante escasa en Santa Fe, especialmente en la localidad de Avellaneda donde nació la empresa Vicentín. En este pueblo, de 23 mil habitantes, se esperaba muchos más de las 2 mil personas que se movilizaron estimuladas por el jefe comunal.

También hubo movilizaciones, además del centro porteño, en provincias como Chaco, Corrientes, Salta y Santiago del Estero.

Héctor Vicentin, accionista y nieto del fundador de la empresa cerealera, participó de la protesta y sostuvo que «el Gobierno lo que quiere es dominar el comercio de granos». También ratificó su postura en contra la posible expropiación aunque pidiendo más salvataje estatal para el grupo que acumula una deuda de 1.350 millones de dólares, 300 de ellos al Banco Nación y otros 50 a Bancos públicos.

Las maniobras de la empresa, que recibió 72 créditos el año pasado por parte del Banco Nación, están siendo investigadas por la justicia. Algunos de esos otorgamientos crediticios se concretaron pocos días antes que la propia empresa se declarare en stress financiero (cesación de pago).

La oposición ha planteado el conflicto para explotarlo políticamente bautizándola como la 126, recordando la movilización del campo contra la 125, aquel proyecto de aumentar las retenciones impulsado por el ex Ministro de Economía Martín Lousteau, hoy senador nacional opositor.