La sesión ordinaria de la Legislatura Porteña de este jueves, donde se debatieron en segunda lectura, los proyectos impulsados por Larreta que cercenan espacios verdes para consolidar proyectos inmobiliarios con más torres en la Ciudad de Buenos Aires, comenzó con la sorpresa del bloque de la UCR reclamando cambios al convenio entre el GCBA y la empresa IRSA para habilitar torres en Costanera Sur.

El radicalismo, que forma parte del interbloque oficialista, cuenta con 9 bancas que son determinantes para llegar a la mayoría simple que necesita Larreta para aprobar ciertas leyes. La postura inicial de los radicales se apagó rápidamente. Al promediar la tarde el diputado Martín Ocampo (UCR) informó que se daba marcha atrás con la determinación de no acompañar los proyectos de Larreta, entendiendo que se habían realizado las modificaciones. Acaso, la escenografía montada fue tan solo una muestra de los tiempos políticos que se avecinan. Una advertencia a Larreta en su armado hacia los nuevos horizontes que se fijó para el 2023. Los radicales exigen mejor participación propia en el gabinete y lo hacen saber.

Finalmente, y después más de cinco horas de discursos, los cuatro proyectos fueron aprobados. El de Costa Salguero y Costanera Sur con los 36 votos del interbloque oficialista y la oposición de los 22 del Frente de Todos, la izquierda y los bloques unitarios, Consenso Federal de Eugenio Casielles, y el GEN de Sergio Abrevaya. Los cuatro legisladores de la Coalición Cívica que integran el bloque Vamos Juntos, anticipando que tendrán el suyo propio a partir de la semana próxima, no votaron los convenios urbanísticos que finalmente se aprobaron con 32 a favor y 26 en contra.

De esta forma se aprobó la rezonificación de Costa Salguero, para habilitar allí la construcción de edificios, y el convenio con el grupo IRSA para levantar un barrio con “torres de lujo” en la exCiudad Deportiva de Boca en la Costanera Sur, lindero con la Reserva Ecológica..