La causa por el Memorándum de Entendimiento con Irán, que tiene procesados y detenidos a varias personas y con un pedido de desafuero para la ex presidenta Cristina Fernández, está a punto de derrumbarse y demostrar la intencionalidad política que hubo detrás de la denuncia que inició el fiscal Alberto Nisman pocos días antes de morir.

Este jueves se conoció que la AMIA el pasado 22 de enero le envió una nota a la DAIA para que desista de continuar acusando a Cristina Fernández y a su gobierno. “Consideramos que mantener esa querella es perjudicial para la comunidad en general y afecta en particular a la AMIA en su gestión específica”, señala el texto para destacar que es “imperioso reforzar los mecanismos para mantener absoluta independencia de todas las instancias centrales de la comunidad judía de los partidos o grupos políticos”. Esta causa fue descartada por el primer juez que la tomó, Daniel Rafecas quien no encontró argumentos sólidos para sostenerla, destacando que el gobierno de entonces había realizado los procedimientos correctos en relación a la búsqueda del esclarecimiento del atentado a la sede de la AMIA. También fueron determinantes las declaraciones públicas del secretario general de Interpol, el norteamericano Ronald Noble, desmintiendo que se hubiera hecho gestión alguna para levantar las alertas rojas para los imputados.