Los registros del Banco Central dan cuenta que desde el 22 de junio del 2018 al 16 de julio del 2019 ingresaron a la Argentina en ese período U$S 44.490 millones y solo se utilizaron para pagos de deuda U$S 28.594 millones. Qué sucedió con el resto de los fondos girados por el FMI es lo que buscará desentrañar la investigación judicial en curso y potenciada tras la denuncia del presidente Fernández. El gobierno nacional se moviliza con la intención de presentarse como querellante en esta causa judicial que coloca en la mira de las acusaciones al propio ex presidente Mauricio Macri y a los integrantes del equipo económico que se encargó de administrar los recursos nacionales durante el período indicado. Las cifras son de tal magnitud que, de comprobarlo la justicia, se está ante la mayor defraudación al Estado Nacional en toda su historia.

El economista y directo del Banco nación, Claudio Lozano agrega, además, que «en el mismo período, salieron del país U$S 36.380 millones. Es obvio que si el FMI prestó U$S 44.490 millones y en la Argentina se fugaron en el mismo período más de U$S 36.000 millones y se pagaron solo U$S 28.000 millones, el país tenía dólares propios para afrontar sus pagos y, por lo tanto, el endeudamiento con el FMI carecía de sentido», una afirmación que coloca mayor gravedad a la defraudación que denunció el presidente Alberto Fernández ante el Congreso nacional el lunes último.