Una investigación periodística presentada este domingo por el diario Página 12, da cuenta de la velocidad con que se entregan tierras fiscales para desarrollos inmobiliarios privados, en la ciudad de Buenos Aires.

Según plantea el artículo firmado por Nicolás Romero, en la última década la gestión del PRO privatizo 300 hectáreas correspondiente a espacios públicos de la ciudad. Solamente en el corto período que lleva como Jefe de Gobierno Horacio Rodriguez Larreta (poco más de tres años) se liquidaron 170 hectáreas. Todo indica que van por más. El corredor inmobiliario es enorme y tiene a las fracciones de tierra más valiosas en la mira. Falta computar, en este cálculo conocido este domingo, las casi 12 hectáreas del CeNARD más otras 2 del Instituto Romero Brest, ambas ubicada en la codiciada zona del bajo de Nuñez donde ya se vendió un sector importante del Tiro Federal a un consorcio que proyecta la construcción de dos torres. Todas tierras que son patrimonio del Estado porteño. El proyecto, que promete más cemento en esta zona verde, va más lejos aún. El presidente de River, Rodolfo D´Onofrio, reconoció hace pocas horas en un reportaje televisivo que el club estudia la remodelación o la construcción de un nuevo estadio. La idea está íntimamente ligada al pedido de un consorcio inmobiliario privado que tiene un proyecto propio para la zona, y necesita mudar o capturar al menos 600 metros que ocupa el estadio de River. La locura voraz de los negocios inmobiliarios promete instalar una enorme capa de cemento en uno de los pocos corredores verdes que tiene la ciudad.