En conferencia de prensa donde estuvo acompañado por varios intendentes del Gran Buenos Aires y funcionarios de su gabinete, el gobernador bonaerense Axel Kicillof destacó que la región del AMBA vive una situación epidemiológica tremendamente frágil y defendió el aislamiento social y obligatorio como medidas para evitar más contagios.

“Es un error abrir prematuramente, abrir de más”, señaló marcando un contrapunto con su par porteño que está habilitando actividades y reclamando el inicio de clase.  “Esto pasó en varias partes del país, el virus entra mucho y no se lo puede parar. No podemos acompañar más aperturas. No podemos arriesgar perder en cinco días lo que logramos en cinco meses. No lo puedo permitir”, sostuvo. Kicillof destacó que el país está en una situación sanitaria inédita y remarcó que los médicos de terapia no dan abasto, están cansados. También subrayó que su gobierno está orgullo de que no haya faltado una cama. “Hemos conseguido que hasta el momento nadie se quede sin cama, ambulancia, cuidado y atención, y eso es lo que tenemos que preservar”, afirmó.

Kicillof destacó también la situación cambiante que muestra la pandemia que se puede observar en los datos de ocupación de camas de terapia intensiva. “Todos los días cambia la tasa porque crece la cantidad de camas. Cuando asumimos había 883 camas públicas de terapia intensiva, hoy hay 1.306 ocupadas, de las cuales 807 son coronavirus”, detalló remarcando que en total hay 2.113 camas, de las cuales 1.230 fueron agregadas durante su gestión.

«El virus nos está ganando, todavía no tenemos vacuna ni remedio. La única forma de cuidarse es muy antigua, es no tomar contacto, usar barbijo, lavarse las manos y no hacer lo que antes hacíamos. No es una pérdida de libertad, es una ganancia de salud», señaló Kicillof.