Viniendo desde Buenos Aires, a 350 km por ruta 7, es el último pueblo bonaerense antes de ingresar a la provincia de Santa Fe. Para los viajeros puede resultar una tentación de buen agrado desviarse por un momento de la ruta para ingresar a Iriarte, un pueblo cuyo censo de 1991 le asigna 950 habitantes. Sin embargo, el testeo realizado por el cronista de CP entre la vecindad es coincidente en marcar que aquí viven poco más de 600 personas. “¡No, que vamos a hacer mil!”, sonríe Esther desde su coqueta despensa cuando escucha la cifra registrada once años atrás. El censo 2022 quitará dudas.

Iriarte, que pertenece al partido de General Pintos, se fundó el 13 de abril de 1893 bajo el nombre Colonia San Ricardo (aún se la reconoce como tal en registros oficiales) debido a un auto homenaje que se realizaron los dueños de estas tierras en aquel entonces. Esos terratenientes eran dos, Ricardo Lezica y Pedro Cristophersen. Ambos de indisimulable alta autoestima. El primero le puso su nombre al poblado; en tanto el segundo, sin sonrojarse (imagina este escriba), le incorporó su apellido a la estación de tren inaugurada también en diciembre del año fundacional.

El elogio a sí mismo duró poco tiempo. En 1894 la estación fue rebautizada en homenaje al general Tomás Iriarte, que lucho con Manuel Belgrano en la gesta de la Independencia y luego en la guerra con el Brasil, destacándose en la batalla de Ituzaingó. De ahí en más el poblado fue reconocido como Iriarte.

Además de la tranquilidad de siesta permanente que domina la vecindad, hay datos curiosos que se pueden descubrir recorriendo las pocas manzanas que conforman Iriarte. Todas sus calles llevan nombre de árboles o arbustos (foto). (Los Cohiues, Los Tilos, Los Cedros, El Laurel, Los Fresnos, El Ceibo, Las Acacias, Los Sauces y Los Cipreses). La curiosa iniciativa se la adjudican a una delegada municipal enamorada de la naturaleza.

No pasa desapercibido la costumbre de instalar en la puerta de las casas un banco similar a los de las plazas públicas. Una forma de invitar al reposo y susurrantes charlas de vereda. Buena parte de las 250 viviendas de Iriarte los tienen. (foto).

El pueblo cuenta desde 2015 con una planta potabilizador de agua, inaugurada bajo la intendencia de Alexis Guerrera, actual Ministro de Transporte de la Nación, que fue 16 años intendente de General Pinto. Además, a un lado de la ruta de ingreso a Iriarte se puede observar paneles que transforman la energía solar en electricidad que distribuye 300 kWp directamente al sistema de interconectado nacional.

La última gran novedad para el pueblo es el regreso del tren. Esta semana volvió a circular el ramal del Ferrocarril San Martín que, tanto de carga como de pasajeros, viene desde Retiro y llega, después de cruzar la laguna La Picasa, hasta Rufino (Santa Fe). El ramal se cerró en 2017, fue abandonado por la administración anterior tras una inundación que inutilizó las vías. Puestos en valor los 13 kilómetros afectados, la estación volvió a brillar como antes y las formaciones a desfilar por el pueblo. La recuperación ferroviaria puesta en marcha apunta volver a unir por estas mismas vías, la ciudad de Buenos Aires con San Juan.